


El proyecto se imaginó durante talleres de co-concepción y prefiguración con los usuarias.
Un trabajo minucioso en la accesibilidad y la fluidez de las circulaciones garantiza que cada mujer, sea cual sea su historia, sea acogida con humanidad.

Hemos prestado especial atención a los materiales, eligiendo soluciones ecorresponsables que ponen en valor lo existente. El objetivo era encontrar una coherencia sobria entre la piedra antigua y las nuevas texturas, para crear una atmósfera de calma y protección desde el primer momento.
La idea era densificar el fondo de la parcela con dos nuevos volúmenes muy discretos. En lugar de construir un único bloque masivo, preferimos estas pequeñas entidades que se integran en la vegetación para que el jardín siga siendo el verdadero pulmón del proyecto.



