
La planta baja se transforma en un lugar polivalente de seguimiento social y encuentro, creando un puente esencial entre los residentes y el barrio.

Los beneficiarios participan activamente en el acondicionamiento del espacio. Un ejemplo destacado es la co-creación del mural de tierra del local junto a la artista Kim Barcenas, un proceso que fomenta el aprendizaje de técnicas tradicionales y la apropiación del lugar.

